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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://loscuentosdelfrancotirador.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>los cuentos del francotirador</title><description>el pr&#xF3;ximo puedes ser t&#xFA;.</description><link>https://loscuentosdelfrancotirador.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>El mono borracho en el ojo del drag&#xF3;n</title><link>https://loscuentosdelfrancotirador.blogia.com/2008/070801-el-mono-borracho-en-el-ojo-del-dragon.php</link><guid isPermaLink="true">https://loscuentosdelfrancotirador.blogia.com/2008/070801-el-mono-borracho-en-el-ojo-del-dragon.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 22.7pt;"><span>Aquel grupo de amigos llevaba horas en el bar, la mesa se encontraba cubierta de vasos de chupito vac&iacute;os; mejor dicho, cubierta con todos los vasos de chupito del bar. Las botellas de tequila del bar tambi&eacute;n se encontraban vac&iacute;as, pero sus cerebros no; sus cabezas bull&iacute;an con la urgencia de un incendio, explotaban y volv&iacute;an a explotar. Un rotulador grueso. Una cabeza rapada. Dib&uacute;jame un delf&iacute;n, dijo; no, te voy a dibujar un drag&oacute;n, respondi&oacute;. S&iacute;, mola, un drag&oacute;n. </span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 22.7pt;"><span>Se levant&oacute; pronto, en el suelo del descansillo de su casa, su cabeza un saco de boxeo, la noche anterior un vago recuerdo; observ&oacute; su rostro desconocido en el espejo, se lav&oacute; la cara, decidi&oacute; no ducharse: ten&iacute;a muchas cosas que hacer esa ma&ntilde;ana, maldici&oacute;n.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 22.7pt;"><span>Se dirigi&oacute;, sombra silenciosa en el bullicio de un mi&eacute;rcoles, a la tienda donde trabajaba su madre; salud&oacute; a las dependientas de la tienda, su madre le entreg&oacute; las facturas que deb&iacute;a llevar al banco, se despidi&oacute; de ella, se despidi&oacute; de las dependientas.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 22.7pt;"><span>Cruz&oacute; la ciudad, absorto, piloto autom&aacute;tico activado; lleg&oacute; al banco. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 22.7pt;"><span>Se puso en la cola, esper&oacute; pacientemente, no ten&iacute;a prisa; Entreg&oacute; las facturas, se reuni&oacute; con el interventor, negociaron el cr&eacute;dito. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Sali&oacute; del banco, se dirigi&oacute; a la gestor&iacute;a con cierta urgencia cruzando de nuevo la ciudad, las fuerzas flaqueaban. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 22.7pt;"><span>Habl&oacute; con el gestor, entreg&oacute; los papeles del banco. Se despidi&oacute;, sali&oacute; de nuevo a la calle.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 22.7pt;"><span>El sol del mediod&iacute;a le agarr&oacute; por el cogote, le corri&oacute; a collejas hasta su casa; dormir, recitaba en su cabeza como un mantra.<span>&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 22.7pt;"><span>Lleg&oacute; a casa, se encontr&oacute; a su hermana. Hola, dijo su hermana. Ehf, dijo &eacute;l. Llevas algo en la cabeza, dijo su hermana. Ah, s&iacute;, es un drag&oacute;n, dijo &eacute;l. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 22.7pt;"><span>No, no es un drag&oacute;n, dijo su hermana; hay algo escrito en letras grandes. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 22.7pt;"><span>Qu&eacute;, dijo &eacute;l.<span>&nbsp; </span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 22.7pt;"><span>Chupo pollas, ley&oacute; su hermana.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>El banco le concedi&oacute; el cr&eacute;dito.</span></p> <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;"> </span></p>]]></description><pubDate>Tue, 08 Jul 2008 16:16:00 +0000</pubDate></item><item><title>Luna de sangre sobre la fortaleza de la noche</title><link>https://loscuentosdelfrancotirador.blogia.com/2008/052701-luna-de-sangre-sobre-la-fortaleza-de-la-noche.php</link><guid isPermaLink="true">https://loscuentosdelfrancotirador.blogia.com/2008/052701-luna-de-sangre-sobre-la-fortaleza-de-la-noche.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Lleg&oacute; la noche esperada. La hora de la verdad. Ivan encendi&oacute; su ordenador. El fondo de su escritorio, con el emblema del equipo Ragnarok, le dio la bienvenida, record&aacute;ndole porqu&eacute; estaba un viernes por la noche, a sus diecis&eacute;is a&ntilde;os, ante su computadora de &uacute;ltima generaci&oacute;n.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Hoy tendr&iacute;a lugar el combate. Era la hora de las tortas. Gloria o verg&uuml;enza. Victoria o muerte. Aquel atajo de subnormales de los Se&ntilde;ores del Abismo llevaban ya varias semanas lanzando sus retos a trav&eacute;s de la red, pidiendo la revancha de aquel glorioso d&iacute;a en que, en la final por equipos del <em>shoot&acute;em up</em> &ldquo;Blood Moon&rdquo;, el equipo Ragnarok extermin&oacute; a los Se&ntilde;ores del Abismo tras un encarnizado combate, que ha quedado para los anales de los torneos <em>on- line</em> por su espectacularidad y salvajismo. Ahora, las heridas hab&iacute;an cicatrizado pero no se hab&iacute;a saciado la sed de venganza, por lo que los Se&ntilde;ores del Abismo exig&iacute;an su derecho a un nuevo enfrentamiento.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">No se trataba de un combate oficial, que recompensara al vencedor con una mejora en sus estad&iacute;sticas y un ascenso en el ranking, sino un duelo promovido por el rencor de los Se&ntilde;ores del Abismo, y aceptado por la arrogancia del equipo Ragnarok. Cada uno de los ocho participantes en su casa. Cuatro por equipo. Servidor: Inferno. Escenario y armas disponibles: a elecci&oacute;n de los retados. Sin l&iacute;mite de tiempo. Sin <em>medipacks</em> que repongan la energ&iacute;a perdida. A muerte.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">La noche se presentaba bien. Tan solo faltaba un detalle: la m&uacute;sica. Ivan dudaba. Rammstein le proporcionar&iacute;a ritmo salvaje, furia ciega, y la sensaci&oacute;n de inmortalidad que todo <em>fragtrooper </em>necesitaba para enfrentarse a las balas; por otro lado, Marilyn Manson le sumir&iacute;a en aquel estado de semitrance en el que un sanguinario e indiferente asesino, de gran punter&iacute;a, tomaba el control de su rat&oacute;n: mientras le quedaran cartuchos, no perder&iacute;a jam&aacute;s la siniestra sonrisa de tibur&oacute;n que se dibujaba en su rostro ante la perspectiva de una buena carnicer&iacute;a. As&iacute; pues, Marilyn Manson. Y a tope. Al f&iacute;n y al cabo, sus padres no llegar&iacute;an a casa hasta bien entrada la madrugada (&iexcl; bendita cena de empresa!), y no molestar&iacute;a a nadie si sub&iacute;a demasiado el volumen de su minicadena.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">O a casi nadie. </span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">El se&ntilde;or Leandro se despert&oacute; sobresaltado. Al parecer, las puertas del infierno se hab&iacute;an abierto en el comedor donde dormitaba tranquilo, y solo cuando comprob&oacute; que el estruendo ven&iacute;a de la habitaci&oacute;n de su nieto, se levant&oacute; del butac&oacute;n de <em>skay </em>rojo. Cachis la mar... por culpa de la siesta se hab&iacute;a perdido Cine de Barrio. Recachis...</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">El anciano abri&oacute; la puerta en la que un cartel prohib&iacute;a entrar. En la penumbra de la estancia, solo rota por el brillo del monitor, y acentuada la sensaci&oacute;n claustrof&oacute;bica a causa de la ensordecedora m&uacute;sica, destacaba la silueta de su nieto, recortada contra la luminosidad de la pantalla. Ivan no se percat&oacute; de su presencia hasta que fue demasiado tarde: un leve contacto de la mano del se&ntilde;or Leandro sobre el hombro del adolescente bast&oacute; para que este saltara, sobresaltado, de su silla. </span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Si la m&uacute;sica hubiera estado m&aacute;s baja, Ivan sabr&iacute;a que su abuelo, comprensivo y con ganas de comunicar su sabidur&iacute;a al m&aacute;s joven de su clan, trataba de decirle que no entend&iacute;a como, a su edad, malgastaba una noche, sin sus padres en casa, delante del ordenador, en lugar de organizar un guateque de los buenos con sus amigos del instituto. Y sus amigas, claro. &iquest;Ya le hab&iacute;a contado que &eacute;l, de joven, era muy apuesto, y se las llevaba a todas de calle? &iexcl;Qu&eacute; gran noche aquella que pas&oacute; en la Cala del Moro con Edith, la bonita francesita que todos los mozos codiciaban! Era tan guapa... pero el volumen de la minicadena estaba al m&aacute;ximo, e Ivan se limit&oacute; a asentir de manera indiferente mientras, con el mando a distancia, bajaba imperceptiblemente la voz. S&iacute;, abuelo, s&iacute;. El se&ntilde;or Leandro sonri&oacute; complacido y, con paso lento, sali&oacute; de la habitaci&oacute;n.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">A lo que &iacute;bamos. Excelente. La conexi&oacute;n se estableci&oacute; con rapidez. Hasta hac&iacute;a apenas unas semanas, Ivan utilizaba el pc que su padre ten&iacute;a en su despacho, pero ahora, con su nueva y flamante m&aacute;quina, la respuesta era instant&aacute;nea. El lag no le coger&iacute;a desprevenido.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Todo estaba dispuesto. Escenario: La  Fortaleza de la  Noche. Un opresivo y laber&iacute;ntico mapeado representando la compleja estructura de un asentamiento alien&iacute;gena. &Eacute;ste recordaba al entramado de tortuosas calles que componen, siniestra ucron&iacute;a, un barrio g&oacute;tico, en cuyo centro se alzaba, imponente, la blasfema Catedral de la Carne Muerta. Armas de inicio: cuchillo de supervivencia y autom&aacute;tica. Dos cargadores. Armas disponibles: escopeta de dos ca&ntilde;ones recortada, subfusil, ametralladora pesada, rifle l&aacute;ser y lanzacohetes. Equipo Ragnarok, uniforme gris; Equipo Se&ntilde;ores del Abismo, uniforme negro. </span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Dos minutos para la medianoche. Empieza el juego. </span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Kaos ( Ragnarok) ................................................... entered the game</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Bien. Muy bien. Has aparecido en la  Catedral de la Carne Muerta.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Smokingdelux ( Ragnarok) ..................................... entered the game</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">The last czarcian ( Ragnarok) ................................ entered the game</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Inmortal ( Ragnarok) .............................................. entered the game</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Lecter ( Se&ntilde;ores del Abismo) ................................ entered the game</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Ejecutor ( Se&ntilde;ores del Abismo) ............................ entered the game</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Buliwyf ( Se&ntilde;ores del Abismo) .............................. entered the game</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Paladin ( Se&ntilde;ores del Abismo) ............................. entered the game </span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Lo primero es lo primero. Env&iacute;as tu mensaje.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">kaos:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> sin piedad con estos hijos de perra Ragnaroks </span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">the last czarcian:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> haw haw haw! </span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">lecter:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> nos vais a comer el rabo en dos tiempos capullos</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">smokingdelux:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> despues de que me cague en tu boca imbecil</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">La cosa promete. Pero pasemos a la acci&oacute;n: dispones de alg&uacute;n tiempo antes de tener un primer encontronazo, por lo que te diriges al altar/ mesa de sacrificios de la impresionante catedral, donde sabes que aguarda la siempre fiel escopeta de dos ca&ntilde;ones recortada (&ldquo;chata&rdquo; para los amigos, &ldquo;putada&rdquo; para los enemigos). Inconvenientes: poco alcance y baja cadencia de fuego. Ventaja: puedes disparar, si lo deseas, los dos cartuchos a la vez, con lo que dispones de una capacidad destructiva destacable. Con el lote, diez cartuchos. Y todos llevan escrito el nombre de un se&ntilde;or del abismo.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Sincronicemos los relojes: debes reunirte con Smokingdelux en el callej&oacute;n que hay a la izquierda de la Plaza del Odio, justo enfrente de la catedral. Esta plaza suele estar bastante concurrida por los jugadores debido a su localizaci&oacute;n c&eacute;ntrica, y el callej&oacute;n permite la posibilidad de tender salvajes emboscadas, adem&aacute;s de ser f&aacute;cilmente defendible. Inmortal, por su parte, ocupar&aacute; la catedral en la que ahora te encuentras, con la orden expresa de salir a la plaza en caso de que el edificio sea invadido por cualquier se&ntilde;or del abismo, donde ser&aacute; presa f&aacute;cil de vuestra trampa. The Last Czarcian prefiere ir por libre, pero no ten&eacute;is inconveniente. Tambi&eacute;n &eacute;l sonr&iacute;e como un tibur&oacute;n.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Sales a la empedrada plaza. El cielo, encapotado de nubes rojas, amenaza tormenta (aunque nunca llueve). Cruzas la plaza hacia el callej&oacute;n. No te gustan los espacios abiertos. Eres un blanco f&aacute;cil.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">En el callej&oacute;n te espera ya Smokingdelux, armado con un subfusil.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">paladin:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> donde estais escondidos mamones?</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">kaos:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> en el co&ntilde;o de tu madre joputa</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Ves a Inmortal entrar en la catedral. El cebo est&aacute; puesto. Tan solo hace falta que piquen los besugos.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Lobo solitario ................................................. entered the game</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">&iquest; Eh?&iquest;Qui&eacute;n co&ntilde;o es Lobo Solitario?</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">lecter:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> ya estais haciendo trampas cabrones?</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">kaos:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> no es de nuestro equipo, mamon </span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">ejecutor:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> quien eres lobo solitario?</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">lobo solitario:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> el que os va enviar a todos al infierno</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Vaya, vaya, vaya. Un intruso ha entrado en el servidor. Y, adem&aacute;s, va de guays. &iquest; Qui&eacute;n co&ntilde;o le ha invitado? esta era una partida restringida... </span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">inmortal:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> asi que se nos ha colado un lobo &iquest; donde tienes a caperucita, kbron?</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">lobo solitario:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> en mi punto de mira, in&uacute;til</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><em><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">lobo solitario kills inmortal </span></em><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Joder.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Se ha cargado a Inmortal.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">&iexcl;Est&aacute; en la catedral!</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Va a saber lo que es bueno. Cargas contra el siniestro edificio. Tu recortada est&aacute; preparada para interpretar su canci&oacute;n de muerte. </span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">smokingdelux:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> esta partida no vale. se ha cargado a uno de los nuestros</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">paladin:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> largate lobo esto es un duelo privado</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Entras en la catedral, y avanzas, oculto tras las columnas, hacia el altar. El cuerpo sin vida de Inmortal yace en el virtual suelo. Su asesino ya no se encuentra aqu&iacute;.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">lobo solitario:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> ten&eacute;is miedo</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">smokingdelux:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> los cojones. pero estas ayudando a los se&ntilde;ores del abismo. sois cinco contra tres</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><em><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">lobo solitario kills paladin</span></em><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">lobo solitario:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> os matar&eacute; a todos</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Qu&eacute; hijo de puta. Es muy bueno.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">lecter:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> por mi no hay problema. le da mas emocion a la partida</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">the last czarcian:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> te vamos a poner mirando a triana, lobo solitario</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">As&iacute; sea. A por ellos. A por todos.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">kaos:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> cambio de planes smokingdelux</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">smokingdelux:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> nos vemos en el infierno kaos</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Y el infierno te segu&iacute;a. Sales de la catedral por la puerta que hay en el ala derecha. La sonrisa de tibur&oacute;n ilumina tu rostro. El anticristo superstar te da su bendici&oacute;n. Cuando llegas a la plaza de la estatua, descubres el lugar donde la muerte sorprendi&oacute; a Paladin. Te deja en herencia un subfusil y ciento cincuenta balas. Deduces por ello que no tuvo tiempo de apretar el gatillo.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">&iexcl;Joder! &iexcl;Alguien te est&aacute; disparando! Encuentras refugio tras unos contenedores, y localizas a un tirador apostado tras una esquina. El cabr&oacute;n lleva una ametralladora pesada. Disparas una r&aacute;faga y vuelves a agazaparte. Han cesado los disparos.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Seguramente, el muy mam&oacute;n pretende sorprenderte, dando la vuelta a la manzana de tu derecha. As&iacute; que vuelves por donde has venido, y te escondes tras la catedral. Efectivamente, al cabo de un instante pasa corriendo, cerca de ti pero sin verte, un se&ntilde;or del abismo armado con una ametralladora pesada. Va a pillar la del pulpo. Corres tras &eacute;l. Te colocas a su espalda. Escondes el subfusil y empu&ntilde;as la recortada. Disparas los dos cartuchos a la vez.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><em><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">kaos kills ejecutor</span></em><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">smokingdelux:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> como un campeon</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">La ametralladora pesada es tuya. </span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><em><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">buliwyf kills the last czarcian</span></em><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">La cosa se pone seria. T&uacute; y Smokingdelux, contra los dos se&ntilde;ores del abismo que quedan. Y el puto lobo estepario, o como mierdas se llame. &iquest;Y quien demonios tiene el lanzacohetes?</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><em><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">smokingdelux kills buliwyf </span></em><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">smokingdelux:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> bonito trabajo en equipo, kaos</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">&iquest;Eh?&iquest; Qu&eacute; co&ntilde;o dice este t&iacute;o?</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><em><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">lobo solitario kills smokingdelux</span></em><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">&iexcl;Maldito hijo de puta! &iexcl;El muy cabr&oacute;n lleva un uniforme gris!</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Regresas a la Plaza del Odio. Los cuerpos inanimados de Smokingdelux y Buliwyf duermen, sobre el fr&iacute;o suelo, el sue&ntilde;o del guerrero. Sus armas, un subfusil y una ametralladora pesada, flotan sobre sus cad&aacute;veres. Mu&eacute;vete. Aqu&iacute; eres un buen blanco.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Alguien piensa lo mismo. Un cohete pasa muy cerca de ti, explotando a tus espaldas. Lecter est&aacute; en el otro extremo de la plaza, y va muy bien armado. M&aacute;s vale que corras: con un disparo del lanzacohetes o del fusil l&aacute;ser, est&aacute;s muerto. Con el lanzacohetes, por su amplio radio de impacto y capacidad destructiva. El fusil l&aacute;ser requiere una mayor precisi&oacute;n, pero si te impacta... GAME OVER. As&iacute; que ser&aacute; mejor que huyas y prepares una emboscada. Pero has sido demasiado lento. Sigues encarado hacia Lecter, con lo que eres testigo de c&oacute;mo un rayo p&uacute;rpura vuela su cabeza, abatiendo al &uacute;ltimo de los Se&ntilde;ores del Abismo.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><em><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">lobo solitario kills lecter </span></em><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">No hay tiempo. No pienses. Corre hacia la catedral... no. Espera. Un <em>fragtrooper</em> con uniforme gris permanece de pie ante el gran portal&oacute;n. Es &eacute;l. </span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">&iexcl;Dispara! </span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Tu ametralladora pesada escupe plomo; la r&aacute;faga hace a&ntilde;icos el portal&oacute;n; pero Lobo Solitario ya no est&aacute; ah&iacute;. Ha entrado.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Te est&aacute; esperando.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">lobo solitario:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> te estoy esperando</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Maldito hijo de puta. Ir&aacute;s a por &eacute;l. Vaya que s&iacute;. Pero antes, recoger&aacute;s el lanzacohetes que flota sobre los sprites que un d&iacute;a fueron Lecter. Quedan dos proyectiles. Suficiente.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Te encaminas hacia la tenebrosa edificaci&oacute;n. El cielo contin&uacute;a encapotado. A&uacute;n no llueve, pero pronto se oir&aacute;n los truenos. A tus espaldas, Marilyn Manson y su ej&eacute;rcito infernal te animan a que conviertas en pulpa a ese cabr&oacute;n. Am&eacute;n.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">lobo solitario:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> hay dos cosas que debes saber antes de morir</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Entras en la catedral. La oscuridad oculta a tu enemigo. Que se haga la luz. Disparas un cohete hacia el &aacute;bside del edificio. La zona comprendida entre el altar y el ala izquierda de la nave principal se convierte en un infierno.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">lobo solitario:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> una: soy el mejor en este juego de vida y muerte. recu&eacute;rdalo si volvemos a encontrarnos</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">Disparas de nuevo. Ahora, es el ala derecha la que vuela por los aires. No puede haber sobrevivido. A menos... a menos que estuviera agazapado tras alguna columna...</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">lobo solitario:</span></strong><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"> y dos: &iexcl;baja el volumen de una puta vez!</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><em><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">lobo solitario kills kaos</span></em><span style="font-size: 12pt;"></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;">El se&ntilde;or Leandro apag&oacute; el ordenador y sali&oacute;, satisfecho, del despacho de su hijo. Y pensar que hizo aquel cursillo de internet para la tercera edad porque la profesora se parec&iacute;a tanto a Edith... La bonita Edith. La francesita que todos los mozos codiciaban.</span><span style="font-size: 12pt;"></span></p>]]></description><pubDate>Tue, 27 May 2008 20:15:00 +0000</pubDate></item><item><title>El camino del exceso (o Siddartha v 2.0)</title><link>https://loscuentosdelfrancotirador.blogia.com/2008/052001-el-camino-del-exceso-o-siddartha-v-2-0-.php</link><guid isPermaLink="true">https://loscuentosdelfrancotirador.blogia.com/2008/052001-el-camino-del-exceso-o-siddartha-v-2-0-.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">Cuando el anciano y mil veces venerable lama Iddadehendra lleg&oacute; a la peque&ntilde;a aldea, acompa&ntilde;ado por cientos de seguidores y disc&iacute;pulos, muchos fueron los j&oacute;venes que sintieron en su coraz&oacute;n la llamada. Entre ellos se encontraba el humilde y discreto Dippendrha, que vio su pura alma conmovida al contemplar la gracia divina de cada peque&ntilde;o gesto del lama y la sonrisa que adornaba su rostro, la sonrisa de quien ama todo lo vivo y se sabe cerca de Buda, destruido ya su ego y qued&aacute;ndole tan solo un mill&oacute;n de vidas por vivir hasta alcanzar por fin el Nirvana, el estado divino en el que el tiempo no existe, hecho ya el Uno con lo Eterno.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Fue por ello que Dippendrha adopt&oacute; los votos de los disc&iacute;pulos de Iddadehendra y visti&oacute; la t&uacute;nica amarilla de los buscadores de la Verdad, y &uacute;nicamente cuando los enormes y bellos ojos de Ambika, su amiga, se ti&ntilde;eron de tristeza al recibir la noticia, Dippendrha sinti&oacute; el veneno de la duda en su coraz&oacute;n. Pero tan s&oacute;lo al final del camino escogido aguardaba el ant&iacute;doto contra la duda, contra toda duda, as&iacute; que se despidi&oacute; de Ambika con una casta reverencia y parti&oacute; hacia el bosque, donde el lama y su comitiva pretend&iacute;an pernoctar unos d&iacute;as, para continuar luego con su peregrinaci&oacute;n.</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>No fue ese el camino tomado por Yunus, amigo de la infancia de Dippendrha, que recibi&oacute; con un encogimiento de hombros la decisi&oacute;n de su amigo, dese&aacute;ndole suerte en su b&uacute;squeda con una amistosa sonrisa. Ello entristeci&oacute; a Dippendrha, que ve&iacute;a como Yunus malgastaba sus d&iacute;as en la taberna, disfrutando inconscientemente de los placeres de la bebida y el juego. Pero ese era el camino escogido por Yunus, si tal existencia pod&iacute;a considerarse camino, por lo que Dippendrha trat&oacute; de transformar su tristeza en compasi&oacute;n, y se despidi&oacute; tambi&eacute;n de su amigo.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Pasaron los d&iacute;as y tras los d&iacute;as los meses y tras los meses los a&ntilde;os, y Dippendrha viaj&oacute; por los polvorientos caminos de la tierra y por los polvorientos caminos de su alma, sin apenas prestar atenci&oacute;n a los primeros (una ilusi&oacute;n de sus sentidos, al fin y al cabo),<span> </span>siguiendo los gr&aacute;ciles pasos del divino Iddadehendra. Cada gesto suyo era una caricia a la creaci&oacute;n, su sonrisa una declaraci&oacute;n de amor correspondido a todo lo existente, y Dippendrha se esforzaba en asemejarse al divinal lama, buscando en la meditaci&oacute;n el vac&iacute;o perfecto en el que el tiempo y la materia, por fin, no exist&iacute;an, y el alma se convert&iacute;a en la flor m&aacute;s bella nacida de la materia m&aacute;s impura. Om mani pad me hum. Tales eran los trabajos en los que el esmerado Dippendrha encadenaba los d&iacute;as y tras los d&iacute;as los meses y tras los meses los a&ntilde;os. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Tan solo las noticias que, de vez en cuando, llegaban de su peque&ntilde;a aldea, romp&iacute;an la armon&iacute;a que Dippendrha se esforzaba, d&iacute;a tras d&iacute;a, mes tras mes, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, en construir: su amigo Yunus hab&iacute;a adquirido fama de cr&aacute;pula disoluto, yaciendo con cuanta mujer accediera gustosa a sus deseos, gastando el dinero obtenido en descastados trabajos en las tabernas y en el juego, calentada su piel m&aacute;s a menudo por la fr&iacute;a luz de la p&aacute;lida luna que por los c&aacute;lidos rayos del benigno padre sol. Yunus era amado por las mujeres y odiado por los hombres, excepto por las mujeres de los hombres con los que compart&iacute;a vino y juego, y por estos &uacute;ltimos. Y Dippendrha, desde la lisa y recta senda que conduc&iacute;a al Nirvana, al fin del tiempo, no pudo m&aacute;s que sentir gran pena por su amigo de la infancia, hundido en el negro fango de un pantano sin senda que recorrer. </span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Y lleg&oacute; el triste y a la vez jubiloso d&iacute;a en que el mil veces venerable lama Iddadehendra muri&oacute; por novecientas noventa y nueve mil, novecientas noventa y nueve &uacute;ltima vez, y lo hizo con su eterna sonrisa dibujada en el rostro. Una sonrisa que reflejaba la satisfacci&oacute;n de a quien todo lo que ve&iacute;a satisfac&iacute;a, pues de todo conoc&iacute;a la naturaleza secreta; esa naturaleza secreta que Dippendrha trataba de hallar, esa eternidad sin tiempo que se escond&iacute;a tras el constante incordio del momento, tras la incansable trampa del instante que a la eternidad, el fin y el todo de todo instante, negaba inundando los sentidos de colores, olores y sensaciones, que a los imperfectos sentidos, sensibles tan s&oacute;lo a lo material y tangible, enga&ntilde;aban, ocultando lo inmaterial y lo intangible, la naturaleza secreta de todo lo existente, de lo eterno.<span> </span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Y fue entonces, tras la muerte del lama, que Dippendrha, como aplicado disc&iacute;pulo con la misi&oacute;n de recorrer la tierra llevando a los hombres el mensaje de Iddadehendra, decidi&oacute; volver a su peque&ntilde;a aldea tras muchos d&iacute;as, muchos meses, muchos a&ntilde;os, ausente. </span></p> <p class="MsoBodyText"><span></span>Lleg&oacute; una luminosa tarde, poco antes de la estaci&oacute;n de las lluvias. Dippendrha hab&iacute;a recorrido en peregrinaci&oacute;n muchas tierras y atravesado muchas aldeas, pero ninguna de ellas hab&iacute;a conmovido su esp&iacute;ritu como aquella en la que hab&iacute;a nacido, al contemplarla all&iacute;, entre monta&ntilde;as, tras doblar el &uacute;ltimo recodo del camino. Sin prisas, entr&oacute; en la peque&ntilde;a aldea saludando con una reverencia a cuanto vecino se encontraba, reconoci&eacute;ndoles &eacute;l a todos pero sin reconocerlo a &eacute;l ninguno.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Dippendrha, sin saber muy bien porqu&eacute;, se sorprendi&oacute; sintiendo una inc&oacute;moda turbaci&oacute;n interior. Pero sigui&oacute; caminando.</span></p> <p class="MsoBodyText">Chiquillos que no hab&iacute;an nacido cuando &eacute;l parti&oacute; jugaban escandalosamente en la embarrada calle, deteniendo la mayor&iacute;a sus juegos para contemplar, sonrientes y curiosos, al extra&ntilde;o extranjero de amarilla t&uacute;nica. Uno de esos ni&ntilde;os llam&oacute; poderosamente la atenci&oacute;n de Dippendrha por sus enormes y bellos ojos; los mismos enormes y bellos ojos de Ambika, su amiga. Y su turbaci&oacute;n aument&oacute;, por lo que Dippendrha, guiado por un involuntario e irresistible impulso, sinti&oacute; la necesidad de atravesar con rapidez la peque&ntilde;a aldea, y recuperar la serenidad perdida en alg&uacute;n rinc&oacute;n apartado. Junto al r&iacute;o, por ejemplo. Y hacia all&iacute; se dirigi&oacute;.<span> </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Pero junto al r&iacute;o no le aguardaba la serenidad perdida sino Yunus, que dorm&iacute;a la borrachera bajo un &aacute;rbol.<span style="color: red;"> </span>Dippendrha sinti&oacute; una alegr&iacute;a desbordante al contemplar a su amigo, al que suavemente, con una sonrisa, despert&oacute;.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Yunus abri&oacute; los ojos somnoliento y, tras unos instantes de desconcierto, estall&oacute; de j&uacute;bilo.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>-&iexcl;Dippendrha!- exclam&oacute;. Y los dos amigos se fundieron en un abrazo.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>-&iexcl;Dippendrha, amigo, qu&eacute; alegr&iacute;a verte!- continu&oacute; Yunus, deshaciendo el abrazo para poder observar el rostro de su amigo.-&iquest;C&oacute;mo ha ido tu peregrinaci&oacute;n?&iquest;Encontraste lo que buscabas?</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>- Lo que busco no es f&aacute;cil de hallar en una vida, y quiz&aacute;s tampoco en varias. Pero, a veces, no es tan importante llegar al destino como hallarse en el camino- contest&oacute; Dippendrha.- No es f&aacute;cil abrir el tercer ojo con el que contemplar lo intangible y lo eterno...</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>- Pues yo s&iacute; que he estado abriendo alg&uacute;n tercer ojo que otro...- respondi&oacute; Yunus con una p&iacute;cara sonrisa que Dippendrha, desconcertado, no estuvo muy seguro de haber comprendido. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>- Ya, bueno...- prosigui&oacute; Dippendrha.- Algunas noticias me han llegado en todos estos a&ntilde;os acerca de ti, Yunus, y la verdad es que no han sido en absoluto de mi agrado y me han provocado profunda tristeza.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span> La sonrisa alegre de Yunus desapareci&oacute; de su rostro.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>- Me dijeron que dedicabas tus d&iacute;as y tus noches a la bebida y al juego, gastando tus exiguas ganancias en complacer a tus amigos de taberna, y que yac&iacute;as con toda mujer que accediera a tus deseos, ya fuera por vicio o por inocencia...- continu&oacute; Dippendrha con una mezcla de compasi&oacute;n y firmeza en su voz, mirando a Yunus fijamente a los ojos.- Que te has dejado llevar por tus impulsos ego&iacute;stas, siendo amado por los pecadores y compadecido por los virtuosos...<span> </span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>- Si tales virtuosos me compadecieron, como dices, muy virtuosos no deb&iacute;an ser, pues, al igual que t&uacute;, pecaron de soberbia.&iquest;Acaso ellos y<span> </span>t&uacute;, al atreveros a juzgarme, no est&aacute;is pecando de ella? </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span> Dippendrha mir&oacute; a su amigo, desconcertado.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>- Dices que me he dejado llevar por mis impulsos ego&iacute;stas...- continu&oacute; Yunus.- Pero,&iquest;no partiste t&uacute; tras los pasos del lama pensando &uacute;nicamente en ti mismo?&iquest;Tuviste en cuenta los sentimientos de los dem&aacute;s?&iquest;Los de Ambika, por ejemplo?</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Los ojos de Dippendrha se abrieron m&aacute;s, mientras escuchaba atentamente a su amigo. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>- Si lo que quer&iacute;as era destruir tu ego, empezaste mal... pero no era yo nadie para juzgarte.</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>- Pero yo escog&iacute; el camino que pod&iacute;a llevarme a la destrucci&oacute;n de ese ego&iacute;smo, hacia lo eterno y lo verdadero- se defendi&oacute; Dippendrha.- T&uacute; buscaste solo el disfrute del instante, viviendo en un ego&iacute;smo continuo y...</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>- Como ya te he dicho antes, todos, incluido t&uacute;, vivimos en un ego&iacute;smo constante. T&uacute; te has preocupado de t&uacute; interior y yo de mi exterior, con la &uacute;nica diferencia de que yo no he juzgado si tu camino era el correcto o no, porque era el tuyo, y t&uacute; s&iacute; has juzgado el m&iacute;o. Adem&aacute;s, tu b&uacute;squeda de la verdad no causaba ning&uacute;n mal a nadie... excepto a Ambika, quiz&aacute;s, pero eso ya no importa. Por otro lado,&iquest;qu&eacute; hay de malo en disfrutar del instante?&iquest;Porqu&eacute; tanta prisa por llegar a la eternidad?&iquest;Qu&eacute; importa llegar antes o despu&eacute;s a donde ya no existe el tiempo? Personalmente, me parece una idea un poco est&uacute;pida, la verdad...<span> </span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Dippendrha no pod&iacute;a dar cr&eacute;dito a lo que estaba oyendo.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>- Hablas de las mujeres con las que he yacido como de viciosas o ingenuas, neg&aacute;ndoles el derecho al goce como si eso fuera de tu incumbencia. Como si el goce fuera malo. De nuevo, soberbia. Y hablas de mis amigos de taberna dando m&aacute;s importancia a la palabra taberna que a la palabra amigos, lo que, en verdad, como amigo tuyo, me apena.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Dippendrha trat&oacute; de responder a eso, pero las palabras no acud&iacute;an a su boca. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>- T&uacute; decidiste buscar la eternidad, y yo el fugaz momento. Y pocas veces mi alma se ha conmovido, ante tanta belleza, como en el momento en que contemplo, con mis ojos y con mi cuerpo, a una mujer disfrutando de un instante de gozo pleno; un instante en el que ni para ella, ni para mi, existe el tiempo o la muerte. Si eso no es la eternidad, que baje Buda y lo vea.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Dippendrha contemplaba en silencio a su amigo, que admiraba ausente la corriente del r&iacute;o mientras hablaba. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>- Y esa eternidad se encuentra bajo muy diversas formas, pero todas bajo la conciencia plena de lo eterno de un instante, y de lo fugaz de lo eterno. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Yunus mir&oacute; de nuevo a Dippendrha, que contemplaba a su amigo como nunca antes lo hab&iacute;a hecho. La alegre sonrisa de este hab&iacute;a vuelto a su rostro.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>- Porque ese es el problema que tiene la eternidad: que dura muy poco. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span><span></span>Las palabras de Yunus causaron una fuerte impresi&oacute;n en Dippendrha, que, por vez primera, olvid&oacute; buscar la eternidad para detenerse en el instante. Detenerse a contemplar la preciosa tarde en la que se hab&iacute;a reencontrado con su amigo, sentir, por vez primera, los c&aacute;lidos rayos del sol en su rostro, sentir, por vez primera, el frescor de la hierba bajo sus pies. Una tarde perfecta en la que el r&iacute;o, los &aacute;rboles, las monta&ntilde;as, eran &eacute;l mismo y &eacute;l era todo eso, pues &eacute;l formaba parte de esa tarde, de ese paisaje, de ese instante, como formaban parte de &eacute;l el r&iacute;o, los &aacute;rboles, las monta&ntilde;as. Ese instante, ese fugaz momento, se volvi&oacute; eterno cuando Dippendrha se convirti&oacute; en parte de &eacute;l.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Y Dippendrha, al descubrir por vez primera la belleza de todo ello, sonri&oacute; como nunca antes lo hab&iacute;a hecho, pues su sonrisa era una declaraci&oacute;n de amor correspondido a todo lo existente, y reflejaba la satisfacci&oacute;n de a quien todo lo que ve&iacute;a satisfac&iacute;a.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Al fin y al cabo, el lama Iddadehendra hab&iacute;a sido un <em>pringao</em>. Tan solo le quedaban un mill&oacute;n de vidas por vivir.</span></p>]]></description><pubDate>Tue, 20 May 2008 22:41:00 +0000</pubDate></item><item><title>Un cuento cyberpunk</title><link>https://loscuentosdelfrancotirador.blogia.com/2008/050901-un-cuento-cyberpunk.php</link><guid isPermaLink="true">https://loscuentosdelfrancotirador.blogia.com/2008/050901-un-cuento-cyberpunk.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal"><span>El tipo mir&oacute; la hora. A&uacute;n ten&iacute;a tiempo. Se sent&oacute; en el sof&aacute; y parti&oacute; el cigarro, sac&oacute; el papel, tom&oacute; la piedra. En el televisor, seres atrapados en el tiempo daban las noticias en el canal 24h. </span></p> <p class="MsoNormal"><span>El tipo quemaba la piedra y se acord&oacute; de algo: el caf&eacute; estaba en el microondas. All&iacute;, a lo lejos.</span></p> <p class="MsoNormal"><span>El tipo consider&oacute; si era mejor ir a por el caf&eacute; o quedarse como estaba, lo consider&oacute; un buen rato, no ten&iacute;a prisa, hasta que olvid&oacute; la pregunta.</span></p> <p class="MsoNormal"><span>Y, a todo esto, &iquest;qu&eacute; hora era?</span></p> <p class="MsoNormal"><span>Vaya. Era la hora. Ten&iacute;a que ir a currar.</span></p> <p class="MsoNormal"><span>El tipo suspir&oacute;, peg&oacute; un calo, se levant&oacute; del sof&aacute;. &iquest;D&oacute;nde estaban las zapatillas? Daba igual, con los calcetines iba bien.</span></p> <p class="MsoNormal"><span>El tipo se dirigi&oacute; hacia el ordenador y examin&oacute; la lista. Y lo que vio era bueno.</span></p> <p class="MsoNormal"><span>Y apret&oacute; el play.</span></p> <p class="MsoNormal"><span>Y en el bar estall&oacute; la locura. </span></p>]]></description><pubDate>Fri, 09 May 2008 16:22:00 +0000</pubDate></item><item><title>El hombre con una viga en la cabeza</title><link>https://loscuentosdelfrancotirador.blogia.com/2008/042801-el-hombre-con-una-viga-en-la-cabeza.php</link><guid isPermaLink="true">https://loscuentosdelfrancotirador.blogia.com/2008/042801-el-hombre-con-una-viga-en-la-cabeza.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Hab&iacute;a algo extra&ntilde;o en ese hombre. Al principio la gente no se deten&iacute;a a mirar, caminando con la ensayada prisa de una ma&ntilde;ana soleada y fr&iacute;a de invierno. Pero hab&iacute;a algo extra&ntilde;o en ese hombre que distra&iacute;a por un momento a los viandantes de sus inexpugnables tribulaciones, y ese algo remov&iacute;a una curiosidad domesticada con el transcurrir de los d&iacute;as, pero latente. </span></p> <p class="MsoBodyText">Ese hombre ten&iacute;a una viga de acero atraves&aacute;ndole el cr&aacute;neo. Una viga grande, gruesa, que clavaba al hombre en la acera, manteni&eacute;ndole en pie pero en una posici&oacute;n que se dir&iacute;a retorcida y grotesca. Pero bueno, qu&eacute; m&aacute;s da, se preguntar&aacute; el lector como se preguntaban las an&oacute;nimas gentes de bien testigos de tan extravagante comportamiento; al fin y al cabo cada uno es libre de hacer lo que quiera con su cuerpo si no hace mal a nadie. Pero eso es solo teor&iacute;a, una buena idea manipulada por los hip&oacute;critas que se amparan en el respeto como se ampara cobarde el avestruz en la tierra. Una idea que protege del miedo a lo desconocido, que deja de dar miedo cuando se conoce. Porque las mentes de esas gentes de bien, como ahora la mente del lector, se hac&iacute;an preguntas tendenciosas acerca del hombre con la viga en la cabeza. Algunas eran visibles en las muecas de desaprobaci&oacute;n que los viejos hac&iacute;an al pasar por su lado, mostrando un desprecio que, tras tantos a&ntilde;os, se hab&iacute;an cansado de ocultar, total ya p&aacute; qu&eacute;. Otros se deten&iacute;an junto al hombre con la viga en la cabeza mir&aacute;ndole desafiantes a los ojos, vacilones pero cautos, ense&ntilde;ando los dientes mintiendo la distancia, como babuinos que no se<span> </span>atreven a bajar del &aacute;rbol. Quien se hab&iacute;a cre&iacute;do que era ese pimp&iacute;n para hacer... eso, lo que quisiera que fuera pero que no entend&iacute;an, motivo suficiente para coger una tibia de gorila y chillar dando saltos. Pero el hombre con la viga en la cabeza permanec&iacute;a indiferente, con la mirada desorbitada contemplando el vac&iacute;o en la misma posici&oacute;n grotesca, quiz&aacute;s era un tipo extravagante pero no carec&iacute;a de valor, sin duda, y los sheriffs de pelo a cepillo y rieju no se iban, le perdonaban, deseando llegar para contarlo a Casa Paco.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Pero no todo es desconfianza y rencor en el coraz&oacute;n de los hombres y los viejos, a&uacute;n la inocencia de la curiosidad puede enmascararse de preocupaci&oacute;n y caridad cristiana, y la inocencia, como su propio nombre indica, es inocente. As&iacute; que una mujer mayor, v&iacute;ctima de un repentino flashback que la devolvi&oacute; a cuarenta y ocho a&ntilde;os antes, Madrid, Espa&ntilde;a, 1959, Amparo llora en las escaleras de la casa para madres solteras de las monjas de la caridad sosteniendo a su beb&eacute; en brazos, y aquel hombre, cort&eacute;s, le ense&ntilde;a a Amparo la cara y la frase a usar en estos casos:&rdquo;&iquest;Le ocurre algo?&rdquo;. Y aunque, sin duda, aquel hombre cort&eacute;s no era detective, no era necesaria en estos casos tanto la perspicacia como la sutileza, as&iacute; que la se&ntilde;ora mayor, que se llamaba Antonia, se acerc&oacute; al hombre con la viga en la cabeza y le dijo, poni&eacute;ndole la mano en el hombro como hizo aquel se&ntilde;or:&rdquo;&iquest;Le ocurre algo, joven?&rdquo;(Antonia siempre hab&iacute;a tenido una vena creativa reprimida, no exenta de cierto gusto por la provocaci&oacute;n).<span> </span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Tanta amabilidad y sutileza no conmovi&oacute; al hombre con la viga en la cabeza, que permaneci&oacute; impasible, con la mirada perdida, como si<span> </span>no fuera con &eacute;l la cosa. Como si oyera llover. Pero ello no convirti&oacute; la generosidad desinteresada de Antonia en fundamentada (de fundamentalista) ira. Igual estaba drogado, igual el hombre con la viga en la cabeza era yanqui, as&iacute; que Antonia, reforzada por la magia del escenario al saberse contemplada por los otros transe&uacute;ntes, vanidad vana ya que para los otros transe&uacute;ntes era ella mera excusa para enfrentarse a lo desconocido, al hombre con la viga en la cabeza, Antonia, digo, dijo:&rdquo;&iquest;Se encuentra bien?&rdquo;, para luego, utilizando un recurso f&aacute;cil teniendo en cuenta su &eacute;tica de artista, a&ntilde;adir:&rdquo;&iquest;Le ocurre algo?&rdquo;.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>De nuevo, el hombre con la viga en la cabeza no dijo esta boca es m&iacute;a. Ni nada. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>El tumulto formado por los curiosos alrededor del hombre con la viga en la cabeza no tard&oacute; en llamar la atenci&oacute;n de Jaime, n&uacute;mero de placa 783889 y dos n&uacute;meros m&aacute;s, agente municipal emparentado con la familia de los funcionarios rama expeditiva (de pedo), y joder, no, ten&iacute;a que ser hoy, en su turno, cuando estallara el caos y la tercera rep&uacute;blica en su zona de patrulla, se hab&iacute;a formado un alboroto en su calle, seguramente mediante sms, esas madres volviendo de comprar el pan pod&iacute;an estar armadas, esos cochecitos de beb&eacute; pod&iacute;an ocultar racimos de &aacute;ntrax, vi&ntilde;edos enteros, ese parvulario lleno de ni&ntilde;os pod&iacute;a ser la tapadera de un campamento de entrenamiento terrorista de esos que salen en la tele, contradictoriamente llenos de pistas americanas, o quiz&aacute;s por eso mismo. Esos obreros de la construcci&oacute;n que contemplaban entre ostiaputas y lahemoscagaomisters la rotura de la sujeci&oacute;n de un elevador de vigas gruesas de acero pod&iacute;an formar una c&eacute;lula durmiente con mal despertar, sin duda alguna cancer&iacute;gena para el maltrecho recto de occidente, putrefacto de tanto cagarla. Pero no. Como descubri&oacute; Jaime con alivio, tan solo se trataba de un tipo con una viga en la cabeza, seguramente un panc. Los polis de verdad, los que estaban en las calles, los llamaban pancs. No punquis, como esos pisaverdes que tramitan los dni o los pasaportes. No. Jaime sab&iacute;a reconocer a un antisit... antitit... antisistema cuando lo ve&iacute;a, al fin y al cabo era un poli de verdad, de los de raza, de los que sacrifican materia cerebral para concentrar todas sus energ&iacute;as y facultades en ver lo que los indefensos e ignorantes ciudadanos no ven y en resolver tales situaciones, actitud propia de quien ha mirado a los ojos a la muerte y por eso tiene la mirada como muerta, como vac&iacute;a de inteligencia, como de vaca, pero no, eso es porque ha mirado a los ojos a la muerte. Una raza que se estaba perdiendo, los nuevos agentes que estaban saliendo de la academia incluso le&iacute;an, eso es real. Pero &eacute;l no, real s&iacute; pero no ley&oacute; nunca un libro, total p&aacute; qu&eacute;, y sab&iacute;a qu&eacute; hacer. As&iacute; que se dirigi&oacute; al hombre con la viga en la cabeza, disfrutando del silencio que siempre una de sus apariciones provocaba, mezcla de respeto y miedo, y, apartando a un lado a Antonia, solt&oacute; johnwaineante la frase que todo agente de la ley llevaba grabada a fuego en su alma:</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>&ldquo;Buenas tardes&rdquo;.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Eran casi las doce del mediod&iacute;a, pero la tradici&oacute;n es la tradici&oacute;n. La fuerza dram&aacute;tica de &ldquo;buenas tardes&rdquo; no es comparable al anodino, por ingenuo, &ldquo;buenos d&iacute;as&rdquo;.<span> </span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>El hombre con la viga en la cabeza, desafiante, no contest&oacute;.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Los m&aacute;s viejos del lugar (esquina Garc&iacute;a Noblejas con Alcal&aacute;) movieron apesadumbrados la cabeza, dispuestos a disfrutar del espect&aacute;culo. Total ya p&aacute; qu&eacute;.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Jaime maldijo col&eacute;rico al hombre con la viga en la cabeza, llor&oacute; desconsolado de rabia y grit&oacute; al cielo porqu&eacute;, porqu&eacute; Dios tanto castigo, porqu&eacute; est&aacute;s pruebas, Dios, Diooooooooos, porqu&eacute; no me matas, Dios, porqu&eacute; no me matas de una vez y acabamos con esto, pero lo hizo para sus adentros. Por fuera, su rostro era una escultura de hielo, impasible el adem&aacute;n. Y Jaime, sonaron las doce en el carill&oacute;n de la tienda de todo a cien, decidi&oacute; jugarse el todo por el todo. Las cartas sobre la mesa. el &uacute;ltimo recurso. Hay un momento en la vida de todo hombre etc. Era arriesgado pero pod&iacute;a funcionar. Masc&oacute; las palabras antes de escupirlas:</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>&ldquo;Buenas tardes&rdquo;.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Una pausa dram&aacute;tica sobrevol&oacute; la escena, se hizo el silencio en la calle (el sem&aacute;foro estaba en rojo), dilo, pensaba Carlos, ayudante de notario, virgen a los cincuenta y cuatro, no tienes porqu&eacute; luchar, contesta al polic&iacute;a y todo ir&aacute; bien. S&iacute;, todo ir&aacute; bien. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Pero el hombre con la viga en la cabeza no respondi&oacute;. Se limit&oacute; a seguir ah&iacute;, en una contorsi&oacute;n imposible que era un grito de desaf&iacute;o al orden establecido, a la mism&iacute;sima Creaci&oacute;n. Aquella situaci&oacute;n ten&iacute;a algo de sat&aacute;nico, y el miedo atenaz&oacute; los corazones de los all&iacute; presentes esa tarde si tarde es a partir de las doce del mediod&iacute;a y no despu&eacute;s de comer. Los all&iacute; presentes sab&iacute;an que Jaime hab&iacute;a hecho lo que deb&iacute;a, lo que se le exige a un polic&iacute;a, pagaban sus impuestos para que supiera qu&eacute; hacer en esos casos, le hab&iacute;a dicho &ldquo;buenas tardes&rdquo;,&iexcl;le hab&iacute;a dicho buenas tardes dos veces, por el amor de Dios! Y la duda afligi&oacute; con su l&aacute;tigo de p&aacute;nico a todas las personas humanas que all&iacute; estaban y a Jaime tambi&eacute;n.&iquest;Si la polic&iacute;a no era capaz de hacer nada con el hombre con la viga en la cabeza, qui&eacute;n podr&iacute;a? Ellos eran simples amas de casa, simples repartidores de propaganda buz&oacute;n a buz&oacute;n, simples crackers de la banca con acciones multimillonarias en empresas multinacionales, no estaban preparados para el hombre con la viga en la cabeza, nadie lo estaba.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>O quiz&aacute;s s&iacute;.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>D&eacute;jenme pasar, soy m&eacute;dico, se escucho entre el gent&iacute;o. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Claro. Un m&eacute;dico. Quiz&aacute;s un m&eacute;dico era el &uacute;nico que pod&iacute;a resolver el enigma del hombre con la viga en la cabeza, devolverle la mirada al abismo de la propia ignorancia, sentimiento at&aacute;vico y animal aprendido en las cavernas que resurg&iacute;a con una fuerza ancestral entre un grupo de curiosos en la esquina Garc&iacute;a Noblejas con Alcal&aacute;. S&iacute;, un m&eacute;dico. Hab&iacute;a ido a la universidad y todo, &eacute;l sabr&iacute;a qu&eacute; deb&iacute;a hacerse. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>El mar de curiosos se abri&oacute; al mesi&aacute;nico galeno; todas las personas y Jaime se apartaron cuando aquel avanz&oacute; con noble porte hac&iacute;a el hombre con la viga en la cabeza, hacia lo extra&ntilde;o, aleph de periferia, monolito de extrarradio.<span> </span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>El m&eacute;dico examin&oacute; al hombre con la viga en la cabeza con la gravedad en el rostro propia de un profesional, la multitud contuvo sonoramente la respiraci&oacute;n cuando le roz&oacute; levemente con sus dedos al examinar sus ojos, agachado pero digno.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>&ldquo;Este hombre est&aacute; muerto&rdquo;, sentenci&oacute;.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Un murmullo de asombro recorri&oacute; el gent&iacute;o. As&iacute; que era eso.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>M&aacute;s tarde, algunos de los presentes ah&iacute; reunidos comentar&iacute;an distra&iacute;dos que ellos ya lo sab&iacute;an. Otros lo dijeron como quien no quer&iacute;a la cosa, introduciendo el tema en la conversaci&oacute;n sin venir a cuento con el objetivo &uacute;ltimo de impresionar a sus interlocutores, que disimularon su asombro y su envidia con una muy ensayada indiferencia, no fuera la sorpresa a delatar su ignorancia, algunos respondiendo que ellos vieron a un muerto cuando viajaron a Tercermundolandia, tienes que ir, una experiencia imposible de explicar (no entendieron nada al fin y al cabo, qu&eacute; co&ntilde;o iban a explicar, pero unos colores incre&iacute;bles), y los otros asintieron como vieron en las pel&iacute;culas que asentaren los hombres de mundo que hubieran o hubiesen querido aparentar ser, dejando que el autohalago enmascarare la rabia. Cambiaron de tema, maldici&oacute;n.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Todo se hizo di&aacute;fano para aquel grupo de hombres y mujeres que se hab&iacute;an enfrentado a las tinieblas de lo desconocido y hab&iacute;an regresado con el premio de la sabidur&iacute;a. Aquel grupo de valientes conoc&iacute;an el papel que el destino les hab&iacute;a obligado a interpretar y<span> </span>vive Dios que lo interpretar&iacute;an hasta la sobreactuaci&oacute;n, voto a tal. El polic&iacute;a, el m&eacute;dico, el cad&aacute;ver, la ancianita, el gent&iacute;o; era perfecto. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Jaime lo hizo. Se volvi&oacute; hacia los presentes, y dijo:</span></p> <p class="MsoBodyText">&ldquo;Mu&eacute;vanse. Aqu&iacute; no hay nada que ver&rdquo;.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Jaime ya pod&iacute;a morir en paz. Hab&iacute;a dicho <em>la frase</em>.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Y el gent&iacute;o se movi&oacute;. Algunos se abrazaron profiriendo diosm&iacute;os, otros apartaron la mirada sollozando nopuedoverlos, otros contemplaron al otrora amenaza ahora v&iacute;ctima hombre con la viga en la cabeza silbando pobre, tan jovens, pero todos hicieron su parte. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Pronto la inquietud empez&oacute; a extender sus tent&aacute;culos entre los all&iacute; presentes, excepto en el hombre con la viga en la cabeza.&iquest;Qu&eacute; deb&iacute;an hacer ahora? El hombre con la viga en la cabeza no pod&iacute;a quedarse ah&iacute; eternamente, tendr&iacute;an que hacer algo y necesitaban a la persona adecuada para ese trabajo...</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>As&iacute; que Jaime llam&oacute; al juez, que para eso era polic&iacute;a.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>El juez Amparanoio Uzuluagantonio Marquezsoria, que tambi&eacute;n caga,<span> </span>lleg&oacute; al lugar de los hechos a las 12:43 junto al m&eacute;dico forense, Juan. A las 12:44 el m&eacute;dico forense Juan determin&oacute; que, sin lugar a dudas, el hombre con la viga en la cabeza hab&iacute;a muerto a consecuencia de un traumatismo absoluto general y multiencef&aacute;lico categ&oacute;rico y rotundo ilimitado y total con devastaci&oacute;n severa, sin duda provocado por impacto de una viga en la cabeza. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>A las 13:08 termin&oacute; la frase. A las 13:07 el juez Amparanoico Azulgantonio Balmezsoria, que no deja terminar las frases, orden&oacute; el levantamiento del cad&aacute;ver. Ante la cara de circunstancias de la multitud all&iacute; reunida, la cara aquella de s&iacute;, claro, levantar el cad&aacute;ver, pues venga, si se ha de levantar se levanta, &iquest;no? el juez Amparanoias Zuluaganto&ntilde;o Marcosanchez, merced a su experiencia avalada por los muchos a&ntilde;os ejerciendo su oficio, el juez Andr&oacute;medes Zulguntonias Martinezcampos, digo, concluy&oacute; que lo mejor, en estos casos, es llamar a una funeraria. Ellos sabr&iacute;an qu&eacute; hacer. Era su trabajo.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Pero el extra&ntilde;o caso del hombre con la viga en la cabeza no termin&oacute; all&iacute;.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>El extra&ntilde;o caso del hombre con la viga en la cabeza llam&oacute; la atenci&oacute;n de numerosos medios y expertos en diferentes materias. As&iacute;, fueron reveladoras las declaraciones del experto en dar opiniones de psiquiatr&iacute;a en la tele, el psiquiatra Mercader Chaquetas, cuando afirm&oacute; rotundo que, con una viga atraves&aacute;ndote el cr&aacute;neo, es imposible pensar, y alert&oacute; a los atemorizados padres sobre la posibilidad de que sus hijos se sumerjan en el infierno de las vigas de acero atraves&aacute;ndote el cr&aacute;neo. Y cobr&oacute; por ello.&iquest;Porqu&eacute; no? &Eacute;l sab&iacute;a lo que ten&iacute;a que hacerse, era su trabajo.<span> </span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>La clase pol&iacute;tica no pudo permanecer indiferente ante el asombroso caso del hombre con la viga en la cabeza, y el gobierno se comprometi&oacute; a liberar de la lacra de las vigas de acero a la sociedad, tom&aacute;ndose medidas inmediatas como, por ejemplo, la detenci&oacute;n de numerosos edificios con vigas de acero en sus estructuras, aumento del gasto del Estado en polic&iacute;as y c&aacute;maras de seguridad que vigilaran cualquier movimiento sospechoso de las vigas en todas las calles, en todas las casas, en todas las m&aacute;quinas de tabaco (en estas &uacute;ltimas especialmente, de todos es sabida de la propensi&oacute;n de las vigas de acero al tabaquismo), y modificando leyes que les permitieran llevar a la c&aacute;rcel vigas de acero, creando as&iacute; un peligroso precedente: primero ser&iacute;an las vigas, &iquest;y luego? &iquest;Quien ser&iacute;a el siguiente? Que Dios se apiadase de las tostadoras si a alguna de ellas se le ocurr&iacute;a caer en una ba&ntilde;era. La oposici&oacute;n se dedic&oacute; a vociferar que tales medidas eran cortinas de humo para ocultar que los miembros del gobierno viv&iacute;an en casas con vigas de acero y que iban a vender el pa&iacute;s a la industria sider&uacute;rgica, que se vio beneficiada por la campa&ntilde;a publicit... digoo... de desprestigio iniciada por la clase pol&iacute;tica. A los que suger&iacute;an que quiz&aacute;s las vigas no ten&iacute;an la culpa, que quiz&aacute;s la culpa era de la ley de la gravedad (la mayor&iacute;a de estos eran jipis de letras que odiaban lo que no entend&iacute;an) se les acus&oacute; de amigos de las vigas de acero, as&iacute; que se procedi&oacute; a la clausura de sus locales sociales, es decir, sus bares, tild&aacute;ndose sus publicaciones y medios afines de &ldquo;propaganda viguista&rdquo;, provocando as&iacute; que los jipis de letras se reafirmaran en sus ideales acerca de las bondades de las humanidades.&iquest;Y porqu&eacute; no? Los pol&iacute;ticos sab&iacute;an lo que ten&iacute;a que hacerse en estos casos, era su trabajo.<span> </span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>El archimegacardenal supremoapi&ntilde;&oacute;n m&aacute;smola Ronco Pasarelas proclam&oacute;, solemne y haciendo honor a su nombre, tras el vuelo entre la espesa niebla de las siete, que si el hombre con la viga en la cabeza hab&iacute;a sido bueno ir&iacute;a al cielo, y que si hab&iacute;a sido malo al infierno, y cobr&oacute; por ello (el archimegacardenal, no el hombre con la viga de acero en la cabeza), aunque Dios desaprobaba el atravesarse el cr&aacute;neo con una gruesa viga de acero, y culpaba de ello a un demasiado moderno modelo de sociedad descre&iacute;do, decadente, ateo y maric&oacute;n, al que, como no le hacia caso, pon&iacute;a morritos.&iquest;Y porqu&eacute; no? &Eacute;l sab&iacute;a qu&eacute; opinaba Dios en estos casos, era su trabajo, y su trabajo peligraba. Am&eacute;n.<span> </span></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>El Rey del Bourbon, interino con plaza fija en la historia y espejo de funcionarios que aspiran a una eterna hora del desayuno, por su parte, mensaje&oacute; a los espa&ntilde;oles todos en esas fechas tan entra&ntilde;ables.&iquest;Y porqu&eacute; no? &Eacute;l sab&iacute;a lo que ten&iacute;a que hacerse en esas fechas tan entra&ntilde;ables.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span>Los espa&ntilde;oles todos, por su parte, hicieron su alineaci&oacute;n perfecta para la selecci&oacute;n nacional.&iquest;Y porqu&eacute; no? Todos y cada uno de ellos sab&iacute;a lo que ten&iacute;a que hacerse con esos vagos.<span> </span></span></p>]]></description><pubDate>Mon, 28 Apr 2008 20:12:00 +0000</pubDate></item><item><title>El economista comunista</title><link>https://loscuentosdelfrancotirador.blogia.com/2008/041601-el-economista-comunista.php</link><guid isPermaLink="true">https://loscuentosdelfrancotirador.blogia.com/2008/041601-el-economista-comunista.php</guid><description><![CDATA[<p>Andr&eacute;s estudi&oacute; econom&iacute;a para salvar el mundo. Era realista, sab&iacute;a como funcionaban las cosas, no como esos pijos que iban de jipis pero que, con la excusa de estar en contra del Sistema y querer cambiar el mundo, no daban un palo al agua y viv&iacute;an de forma &ldquo;alternativa&rdquo;: alternaban la kasa okupa con la casa de sus padres.<span> </span></p> <p class="MsoNormal">Andr&eacute;s no. Andr&eacute;s era master en econom&iacute;a por la UPD con estudios de postgrado en la UFI a los veinticinco a&ntilde;os, pero de izquierdas. Un rebelde. A &eacute;l no le hab&iacute;an regalado nada. Rechaz&oacute; el dinero de su padre y se pag&oacute; la carrera trabajando duro, los veranos, en la consultora del mejor amigo de su padre, y socio mayoritario de la empresa en la que ahora se encontraba, en su primer d&iacute;a de trabajo, deseando cambiar el mundo. Porque Andr&eacute;s estaba concienciado: hab&iacute;a obtenido las mejores clasificaciones en &Eacute;tica y Responsabilidad Social Empresarial, formaba parte de una nueva generaci&oacute;n de economistas preocupados por la clase obrera, por los derechos de los trabajadores, en otro tiempo rivales, ahora aliados en la tarea de componer el perfecto mandala de la sociedad de consumo: compartamos los televisores de plasma, disfrutemos todos del placer de conducir un gama alta; gastad, os lo pondremos f&aacute;cil. Ya no existen las cartillas de ahorro, ahora tenemos las cuentas superplus. Disfrutad ya y pagad en trescientos sesenta c&oacute;modos plazos. Y nos enrollamos con la juventud: facilidades para pedir hipotecas a cincuenta a&ntilde;os de inter&eacute;s variable a pagar con el 70% del sueldo de ambos (porque lo natural, por supuesto, es vivir en pareja) pero, eso s&iacute;, os libramos del impuesto de tasaci&oacute;n y, atenci&oacute;n, &iexcl;a no pagar hasta septiembre! Para que os podais ir de vacaciones, perd&oacute;n, ahora lo llaman viajar.</p> <p class="MsoNormal">S&iacute;, Andr&eacute;s cre&iacute;a en las posibilidades de este mundo regido por El Sistema. As&iacute;, en may&uacute;sculas. Ese Sistema que los jipis criticaban en los botellones cuando eso era lo &uacute;nico por lo que sab&iacute;an luchar: los botellones. O como esos fascistas de extrema izquierda que, alegando mejoras sociales, quer&iacute;an acabar con la libertad del pueblo soberano de no permitir que asesinas en su irresponsabilidad abortaran, que el pa&iacute;s fuera invadido por delincuentes que dec&iacute;an venir a trabajar pero a los que nunca ve&iacute;as en la obra, en los talleres, en el campo, en restaurantes y cafeter&iacute;as, sino delinquiendo por ah&iacute;; la libertad de no permitir que los maric&hellip; perd&oacute;n, enfermos, hicieran oficial su relaci&oacute;n (&iexcl;suficiente era tolerarlos! Porque Andr&eacute;s era tolerante), o que hubieran separatistas radicales cargados de odio que, envueltos en su supuesta pero ficticia bandera, que nada representaba en comparaci&oacute;n a la gloriosa y entra&ntilde;able ondeando en la ma&ntilde;ana rojigualda, reivindicaban su abstracta nacionalidad con fanatismo ciego, no reconociendo que pertenenc&iacute;an a Espa&ntilde;a! Espa&ntilde;a! Espa&ntilde;a!</p> <p class="MsoNormal">Andr&eacute;s era de izquierdas, un amante de la libertad, por eso odiaba a los nacionalistas. Y a los que dec&iacute;an que eran de izquierdas y quer&iacute;an un mundo mejor, pero no hac&iacute;an nada por cambiarlo. No como &eacute;l. El Sistema era un gigante formado por millones de seres humanos donde, d&iacute;a tras d&iacute;a, y sincroniz&aacute;ndose con la precisi&oacute;n de un reloj, todas las piezas, desde las m&aacute;s peque&ntilde;as (los anta&ntilde;o trabajadores, ahora consumidores) a las m&aacute;s grandes (&eacute;l) eran importantes para que el mundo siguiera girando. Y si quer&iacute;as realmente cambiar el mundo, mejorarlo, ten&iacute;as que esforzarte. No como los jipis, o esos que, por vagos, por no haber estudiado, ahora ten&iacute;an que levantarse cada d&iacute;a a las cinco o seis de la ma&ntilde;ana y atestar solitarias paradas de autobus en fr&iacute;as madrugadas, malgastando sus vidas en una rutinaria sucesi&oacute;n de d&iacute;as iguales unos a otros, no pudiendo ver crecer a sus hijos para poderles comprar la playstation, aunque fuera la 2, viviendo hacinados lejos del sol en barrios con vistas al centro comercial (de nada) y antena de telefon&iacute;a m&oacute;vil en el tejado.</p> <p class="MsoNormal">No. &Eacute;l no era como esos vagos. &Eacute;l era de izquierdas. Un rebelde.</p> <p class="MsoNormal">Y en ese c&iacute;rculo poli&eacute;drico y perfecto que era El Sistema, se acoplaba con la precisi&oacute;n intr&iacute;nseca del Sacramento de la Sant&iacute;sima Trinidad, Padre, Hijo y Esp&iacute;ritu Santo son uno y son tres, la econom&iacute;a. Sistema y econom&iacute;a eran uno y eran dos. Por eso &eacute;l era economista: porque haci&eacute;ndose uno con la econom&iacute;a se hac&iacute;a uno con El Sistema, no lo destru&iacute;a sino que lo transformaba por dentro utilizando sus mismas reglas; era como Bruce Lee y el kungfu, como cuando el bueno se enfrenta a su reflejo oscuro y se une con &eacute;l para neutralizarlo y hacerse m&aacute;s fuerte; como Luke Skywalker, como un samurai. Como un marine de los que van en misi&oacute;n humanitaria a instaurar la paz por tierra, mar y aire, a llevar la democracia y mostrar a los pueblos oprimidos la grandeza del pac&iacute;fico y civilizado occidente, de su Sistema, abriendose paso valientemente con tanques, zonas de seguridad, cacheos y controles, asesinatos indiscriminados, violaciones, robo de materias primas y expolio de obras de arte, formaci&oacute;n de gobiernos t&iacute;tere no representativos elegidos a dedo y dependientes militarmente de una fuerza invasora.</p> <p class="MsoNormal">Por la libertad. Por la econom&iacute;a. La misma cosa, al fin y al cabo.</p> <p class="MsoNormal">S&iacute;, Andr&eacute;s era como uno de esos marines, un guerrero en un mundo de &eacute;pica medieval, una armadura era su traje, una espada su corbata. Y entrando en el sistema pod&iacute;a cargar contra los verdaderos gigantes que hac&iacute;an de &eacute;ste un mundo imperfecto, no como esos ilusos que los confund&iacute;an con molinos; &eacute;l pod&iacute;a actuar, pod&iacute;a ayudar a resolver las injusticias del mundo utilizando El Sistema, el poder que &eacute;ste proporcionaba; porque, era evidente, El Sistema no era del todo justo. O, mejor dicho, no era justa la utilizaci&oacute;n que la humanidad hac&iacute;a de &eacute;l, y nada indignaba m&aacute;s a Andr&eacute;s que la injusticia: la caza de las ballenas, por ejemplo (aunque no ca&iacute;a en la ciega demagog&iacute;a de condenar la caza y los toros, actividades ambas que contribu&iacute;an a la conservaci&oacute;n de especies que, si no fueran abatidas a perdigonazos o apu&ntilde;aladas hasta la muerte, ya estar&iacute;an muertas), la desforestaci&oacute;n del Amazonas (la del pueblo costero donde ten&iacute;a el chalet no importaba; al fin y al cabo, poco deb&iacute;a aportar un bosque de pinos mediterr&aacute;neo a la capa de ozono), o la conservaci&oacute;n del patrimonio (para lo cual nada mejor que donar dinero a la iglesia cat&oacute;lica, ya que, culturalmente hablando, Espa&ntilde;a era un pa&iacute;s de arraigada tradici&oacute;n cristiana, firme y robusta como uno de sus emblem&aacute;ticos campanarios, la Giralda, y dejar el patrimonio en manos del ministerio de cultura era peligroso, porque sol&iacute;a estar en manos de uno de esos jipis que dec&iacute;an querer cambiar el mundo pero llegaban a ministros de cultura, esto es, unos vagos chup&oacute;pteros, como todos los artistas (otros que viv&iacute;an de espaldas a la realidad), provocando con su p&eacute;sima gesti&oacute;n que se perdieran bienes culturales que la historia puso ah&iacute;, buena o mala nuestra historia, nuestra cultura, algo vivo, cuyas raices se hund&iacute;an en un pasado com&uacute;n y por tanto a conservar, aunque para algunos rencorosos la historia fueran a&uacute;n sus recuerdos, la cultura las cartas y documentos expoliados por los asesinos de sus abuelos, el pasado la ma&ntilde;ana en la que se llevaron a sus padres).</p> <p class="MsoNormal">S&iacute;, ahora Andr&eacute;s estaba en El Sistema pero era un economista moderno, de nueva generaci&oacute;n, como su m&oacute;vil, como su ordenador, como su coche, como su agenda electr&oacute;nica, como su blackberry, como su Ipod, como su consola, como su c&aacute;mara de fotos y video, como sus videos porno de internet.</p> <p class="MsoNormal">S&iacute;, Andr&eacute;s viv&iacute;a al l&iacute;mite como el joven desenfadado y vital que era, el mundo era suyo pero se preocupaba por los pobres como un moderno Robin Hood, que, pese a pertenecer a la nobleza, ayudaba a los plebeyos. Como Bruce Wayne.</p> <p class="MsoNormal">Iban a tener todos casas dignas. Y cuando dec&iacute;a &ldquo;todos&rdquo; quer&iacute;a decir &ldquo;todos&rdquo;; por eso se constru&iacute;an tantas viviendas. Hasta en el desierto. Y campos de golf, para que pudiera jugar todo el mundo, hasta los que viv&iacute;an en el desierto (la ecuaci&oacute;n era perfecta, beneficio para los ciudadanos y beneficio para las grandes constructoras que daban trabajo a esos ciudadanos). Segundas residencias para todos en la monta&ntilde;a, con el consiguiente provecho para la poblaci&oacute;n rural, hasta ahora condenada al exilio urbano, a&uacute;n a costa de esas mismas monta&ntilde;as que constitu&iacute;an su riqueza. Todos viviendo como millonarios, la igualdad definitiva. El comunismo capitalista.</p> <p class="MsoNormal">Y, por f&iacute;n, hab&iacute;a llegado el momento de hacer de &eacute;ste un<span> </span>mundo mejor: Andr&eacute;s ten&iacute;a ante s&iacute; su primera tarea.</p> <p class="MsoNormal">Nuestro h&eacute;roe estudi&oacute; los informes y sinti&oacute; cierta decepci&oacute;n: deb&iacute;a comprobar la viavilidad de una operaci&oacute;n de venta de stock interno entre oficinas sat&eacute;lite (ISSISO), una operaci&oacute;n rutinaria, no ser&iacute;a f&aacute;cil ayudar al mundo y a las ballenas con un asunto a primera vista anodino, pero pronto se anim&oacute; al comprobar que la oficina sat&eacute;lite se encontraba ubicada en un pa&iacute;s del tercer mundo: las Islas Caim&aacute;n.<span> </span></p> <p class="MsoNormal">Pobres negritos. Se le presentaba una magn&iacute;fica oportunidad de hacer el bien, as&iacute; que Andr&eacute;s se puso manos a la obra: resultaba que la oficina sat&eacute;lite del tercer mundo estaba sufriendo graves p&eacute;rdidas, seguramente debidas a la fr&aacute;gil econom&iacute;a del pa&iacute;s, y devolv&iacute;a grandes cantidades de stock que viajaban cada cierto tiempo, sin ser desembaladas, con la compa&ntilde;&iacute;a de transportes de otro amigo de su padre que ingresaba por ello cantidades millonarias (otra vez el c&iacute;rculo perfecto de la armoniosa econom&iacute;a), y la oficina central se ve&iacute;a en la penosa obligaci&oacute;n, asumida a juzgar por los implicados personalmente en la operaci&oacute;n, por miembros de las muy altas esferas, a invertir en la desdichada oficina de las Islas Caim&aacute;n grandes cantidades de dinero; muy grandes si se ten&iacute;an en cuenta el valor en bolsa de las acciones que Andr&eacute;s pose&iacute;a de su empresa (Andr&eacute;s invert&iacute;a en bolsa porque no le gustaba el dinero, y solo lo quer&iacute;a para, precisamente, no tener que preocuparse por &eacute;l; Andr&eacute;s era tambi&eacute;n un bohemio), pero le hab&iacute;an asegurado que sus inversiones estaban a salvo, y reforzaba su confianza en la empresa, en El Sistema, el ingreso en su cuenta corriente de un importante bonus valorando por adelantado su profesionalidad y discreci&oacute;n, habiendo sido felicitado (&iexcl;personalmente!) por alguno de esos ilustres miembros de las altas esferas, la operaci&oacute;n personalmente elaborada por los cuales (Personal Acting Master Section Advising, PAMSA) comprobaba.<span> </span><span> </span><span> </span></p> <p class="MsoNormal">Y era una operaci&oacute;n impecable, matem&aacute;ticamente excelente, todo encajaba con la precisi&oacute;n de una melod&iacute;a perfecta, la exactitud en el detalle y el todo de un mandala tibetano; Andr&eacute;s lo sab&iacute;a porque tambi&eacute;n viajaba. Era un hombre de mundo, y un rom&aacute;ntico.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal"><span> </span><span> </span></p> <p class="MsoNormal"><span> </span><span> </span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;"> </span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;"><span> </span><span> </span></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;"><span> </span><span> </span></span></p>]]></description><pubDate>Wed, 16 Apr 2008 01:49:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
